Neuquén: Enfermero y sus tres hijos se quedaron en la calle por la falta de alquileres en Caviahue

Viven en Caviahue. Es la segunda vez que los desalojan. Están dejando las cosas al costado de un camino completamente nevado, sin saber qué hacer. Impotencia de los vecinos.

La falta de alquileres en la cordillera de Neuquén y Río Negro quedó reflejada en el desalojo de un enfermero, su esposa y los tres pequeños hijos de ambos en Caviahue. Durante la mañana de este martes, la familia estaba desocupando la casa, dejando sus pertenencias al costado de un camino nevado, sin saber a dónde ir.
Walter Oliva es el enfermero que no tiene a dónde vivir en Caviahue. Contó que a las 14 tiene que entregar la vivienda, por lo que, con su esposa, se aprestaron a vaciarla y limpiarla. Ese ir y venir con muebles es observado por sus hijos de cinco y cuatro años, y su hija de dos.
«Mis dos hijos menores fueron prematuros y acá hace un frío insoportable», describió, en su desesperación.
Oliva explicó que llegaron a esta casa luego del desalojo de otra. Se trataba de una cabaña que fue vendida y el nuevo dueño no quería alquilar. El enfermero y su familia resistieron seis meses sin abandonar la vivienda porque no conseguían a dónde ir, hasta que la inmobiliaria que realizó la venta les ofreció la actual, como solución temporal.
Walter contó que llamó al nuevo dueño para pedirle disculpas y decidió aceptar el acuerdo, aunque preveía que un nuevo desalojo podría ocurrir. Finalmente, ese día es este martes y ahora no tienen ninguna casa alternativa.
El enfermero indicó que desde 2017 le ha venido planteando el problema del alquiler a sus autoridades en Salud, al intendente, que en ese momento era Oscar Mansegosa, y a la exdiputada del MPN Alma «Chani» Sapag (quien reside en la localidad). Les propuso que se aplique el mismo sistema que se usa con los médicos: que Gobierno le de una vivienda y le descuenten un proporcional del salario. Sin embargo, solo recibió negativas.
Oliva aseguró que los cinco enfermeros del centro de Salud sufren el mismo problema, incluso quienes están solos.
Walter expresó que siente un gran dolor porque no solo no obtiene ayuda, sino porque cuando fue desalojado la vez anterior y tuvo que regresar a El Huecú, de donde es oriundo, lo amenazaron con descontarle los días y sancionarlo por ausentismo. «No creo ser tan mal laburante. Fui a Loncopué a ayudar cuando estaba lo peor del Covid. Voy a Copahue, una vez nos quedamos aislados, sin agua. Pude bajar el sábado y el domingo ya estaba trabajando de nuevo», relató.
El enfermero detalló que su sueldo es de 110 mil pesos y un alquiler, que tampoco consigue disponible para el año, no baja de 50 mil: «trabajo toda la semana y no me alcanza para darle una buena calidad de vida a mis hijos».
Los vecinos se solidarizaron con la situación y manifestaron su impotencia. Raúl, uno de los vecinos, destacó que el enfermero «quiere pagar» y repudió que no se tenga en cuenta que se trata de un trabajador que está al servicio de la comunidad. «No queremos que le pase a otros enfermeros», advirtió.
Fuente: Río Negro






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