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Economía: Las trabas que existen para convertir planes sociales en empleo y los “casos exitosos”

Más de un millón de argentinos cobran el Potenciar Trabajo y el Ministerio de Desarrollo Social avanza en firmar convenios para que pasen a trabajar en el sector privado formal. En el camino, hay varias trabas.


En octubre del año pasado, la Cámara de Construcción y la Uocra firmaron un convenio para capacitar a trabajadores de cooperativas vinculadas a la construcción y la obra pública. (Foto: NA).

La intención es noble: convertir planes sociales en trabajo. Si sale bien, le permitiría a la persona que hoy recibe medio salario mínimo insertarse laboralmente y cobrar más. Por otro lado, libera la caja del Estado destinada a poco más de 1,2 millón de argentinos. La ejecución, sin embargo, se encontró con algunas trabas.


Las organizaciones sociales alegan que los sueldos que ofrecen las empresas privadas son bajos. Las empresas aseguran que, a pesar de que otorguen una remuneración que consideran justa, se les complica conseguir trabajadores capacitados entre los inscriptos en el Potenciar Trabajo.


El primero en plantear dudas sobre el “plan empalme” fue Gustavo Weiss, el presidente de la Cámara de Construcción (Camarco). El 19 de octubre de 2021 se firmó un convenio con la Uocra para realizar capacitaciones para trabajadores de cooperativas vinculadas a la construcción y la obra pública.


La intención es noble: convertir planes sociales en trabajo. (Foto: Ministerio de Desarrollo Social)

Según el ejecutivo sectorial, a seis meses del acuerdo, todavía no se llegó a los 100 capacitados y, de ese grupo, aproximadamente un 20% comenzó a trabajar en la construcción. Weiss sostuvo esta semana que los beneficiarios prefieren mantener el plan y sumar alguna “changa”. A su juicio, por ese motivo hay faltante de mano de obra.

Cómo es la experiencia en las empresas que participan del “plan empalme”

En Textilcom, una compañía textil, trabajan alrededor de 80 beneficiarios del plan. Fue una de las primeras empresas en acercarse a Desarrollo Social. Su dueño, Carlos Vilariño, explicó que necesita contratar 1000 personas antes de fin de año.


Reconoce que tiene algunas dificultades para contratar a beneficiarios del plan Potenciar Trabajo porque “cuesta conseguir inscriptos”. Los salarios que paga por los puestos que ofrece son de $72.500, alrededor de dos salarios mínimos. A partir del 1° de julio, el monto pasará a $85.000.

Otras empresas que firmaron convenio todavía tienen una implementación lenta. Por caso, en Toyota la intención es contratar a 10 beneficiarios del Potenciar Trabajo, pero por ahora solo se incorporaron cuatro.


El acuerdo con las empresas funciona así: el Estado paga la mitad de un salario mínimo vital y móvil y exime a los empresarios que contratan beneficiarios del plan de pagar las contribuciones patronales correspondientes. La compañía completa el resto del salario

El acuerdo con las empresas funciona así: el Estado paga la mitad de un salario mínimo vital y móvil y exime a los empresarios que contratan beneficiarios del plan de pagar las contribuciones patronales correspondientes. La compañía completa el resto del salario.


En la pata educativa, el escenario es distinto. El caso más exitoso es el de Argentina Programa, la capacitación estatal para aprender a escribir código. Según informaron voceros de la subsecretaría a cargo del curso, hay 6145 inscriptos que además son beneficiarios del Potenciar Trabajo.

Las complicaciones del “plan empalme”, según las organizaciones


Silvia Saravia, coordinadora Nacional del Movimiento Barrios de Pie, explica cómo se vive el “plan empalme” desde las organizaciones sociales. Detalla que a las organizaciones generalmente llegan pocas ofertas de empleo y por cupos más chicos de los que se pueden cubrir con la demanda.


Pero el principal problema, destaca, es que la mayoría de esas ofertas tienen salarios “bajos”, “apenas por encima del salario mínimo”, dice. Son empleos que no solo requieren trabajar jornadas completas y prepararse un almuerzo, por ejemplo, sino que en muchos casos son lejos del hogar de los beneficiarios.


“El problema es que no se está generando trabajo de calidad y con un ingreso digno. Los salarios deberían cubrir una canasta básica total, pero además no tener condiciones precarias”, apunta Saravia.


En el caso de los salarios bajos, reconoce, muchas veces los beneficiarios terminan optando por quedarse con el plan Potenciar y realizar algunas “changas” para complementar ese monto, aunque apunta que “no es el escenario ideal”.


Cómo funciona el plan Potenciar Trabajo


Los beneficiarios del plan Potenciar Trabajo reciben medio salario mínimo vital y móvil (en mayo, un monto de $19.470 a cambio de media jornada laboral. Más de 1 millón de personas están inscriptas y cumplen su contraprestación “con su participación en proyectos socio-productivos, socio-laborales y/o socio-comunitarios o a través de la terminalidad educativa”, según explica el Gobierno.


De ese total, más del 40% son jóvenes de entre 18 y 29 años, el sector etario más afectado en la última década por la informalidad y la desocupación.


El 15 de octubre pasado se oficializó un decreto, el 711/2021, para “convertir planes en trabajo”. Según indica el texto, la intención es “convertir las diferentes prestaciones de asistencia a personas desempleadas o con trabajos precarizados en incentivos para la contratación de sus beneficiarios y beneficiarias bajo la forma de empleo asalariado registrado en el sector privado”.

Se ha consultado al Ministerio de Desarrollo Social más no ha dado a conocer cuántos beneficiarios de Potenciar Trabajo están en este momento capacitándose o trabajando en el sector privado.


Fuente: tn

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