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Mundo: “En mi casa no hay nada para comer”, el llamado telefónico de un nene a emergencias

Un nene de tan solo 11 años conmovió a todo Brasil luego de que diera a conocer su historia de cómo llamó al servicio de Emergencias para decirle que sentía hambre desde hacía días atrás.

Sin lugar a dudas, el hambre es una de las peores cosas que una persona puede pasar, en especial cuando lo ha pasado por mucho tiempo. En esta oportunidad, un nene de tan solo 11 años, desesperado por la situación, decidió llamar al número de emergencias para explicarle que en su casa no había nada para comer.


“Señor policía…es porque no hay nada para comer en mi casa”, explicó el menor cuya historia conmovió a toda la población de Brasil.


El protagonista de esta desgarradora historia se llama Miguel Barros y, pese a que muchos no lo crean posible, su situación es vista miles de veces, y con mayor frecuencia en el país vecino. Este miércoles pasado, debido al malestar que sentía por su situación, decidió comunicarse el mismo con el servicio de emergencias para ver si podía conseguir consuelo o alguna ayuda. Tan solo unos tres días atrás, la madre del menor había solo podido ofrecerle harina de maíz y agua para que él y sus cinco hermanos se alimenten.


En medio de la llamada, el pequeño le explicó al operador el hambre que sentía desde hace días y esto hizo que el hombre detrás de la línea telefónica se pusiera en alerta e intentara averiguar si se trataba de un caso de negligencia. Pero en el momento en que llegaron los agentes al humilde domicilio del nene, el cual se encontraba ubicado en Santa Luzia, en la periferia de Belo Horizonte, capital del estado de Minas Gerais, se encontraron con la triste realidad de que se trataba de una familia desesperada por los pocos recursos económicos que poseían para alimentar a sus integrantes.


La madre del nene de 11 años se encontraba desempleada desde hacía tiempo y, al no lograr conseguir ningún trabajo estable, el dinero comenzó a acabarse hasta el punto en que todas las alacenas se encontraban vacías. Esto dejó conmovidos a los oficiales, quienes no dudaron ni un segundo en dirigirse al supermercado y volver con una bolsa repleta de alimentos.


Asimismo, la historia de Miguel se viralizó tan rápidamente en las redes sociales que comenzaron a llegarle tanto a él como a su familia una gran cantidad de donaciones. Y no solo de personas desconocidas sino también de parte de los vecinos de la zona y hasta del dueño del supermercado al que fueron los agentes.

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