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El dólar acelera al ritmo de la inflación y la incertidumbre financiera


El dólar paralelo volvió a despertarse en la jornada de ayer con una suba de $6 hasta alcanzar los $216. El el precio más alto de los últimos cuatro meses. Fue la previa de la jornada de hoy en la que el gobierno pondrá a prueba su estrategia de financiamiento en pesos, frente un mercado que pide tasas más altas y plazos más cortos.


Los motivos que motorizan la suba tienen facetas coyunturales y también estructurales.

Lo que moviliza el precio en las últimas dos semanas es la desconfianza del mercado respecto a la estrategia de Martín Guzmán en cuanto a la renovación periódica de la deuda en pesos. La semana pasada la cotización de los instrumentos nominados en CER (aquellos que se actualizan por inflación), se desplomaron.

Las proyecciones de inflación por encima del 70% anual implican que al momento de los vencimientos, se le exige al gobierno una tasa de interés más alta para aceptar la renovación de la deuda.


Tal dinámica hizo que entre el viernes y el lunes el Banco Central decidiera intervenir fuerte, comprando bonos nominados en CER por más de $150.000 millones a fin de evitar que la cotización siguiera cayendo. Todos esos pesos volcados en la plaza en sólo dos jornadas, comenzaron a trasladarse al dólar financiero y también al dólar blue. Se espera que el próximo jueves la autoridad monetaria anuncie una nueva suba de la tasa de interés de referencia, elevándola hasta el 50%.


«En cuanto a la barbaridad de defaultear deuda en pesos: nuestro Gobierno jamás haría eso. El crédito en la moneda propia es un pilar de todo Estado soberano». Martín Guzmán – Ministro de Economía de la Nación


A ello hay que sumar el desarme de posiciones en CER que ya se verificaba desde la semana pasada, fortaleciendo la demanda de dólares en el segmento financiero y paralelo. Sin duda la desconfianza es un factor clave, y los rumores que se agitaron durante toda la semana previa, algunos con fundamento y otros no, fogonearon el aumento de precio de la divisa.

Entre las cosas que se decían la semana pasada en la city financiera, se hablaba de «reperfilamiento» de la deuda en pesos. El aforismo refiere a la ocasión en que el saliente gobierno de Mauricio Macri decidió defaultear la deuda en pesos a fines de 2019, y estirar los vencimientos. Vale decir que aquella medida es de los pocos antecedente en el mundo, de un país que haya anunciado la cesación de pagos de la deuda nominada en su propia moneda. En última instancia y cuando las posibilidades de refinanciamiento se acaban, los países acuden en general a la emisión para hacer frente a los vencimientos de deuda en su propia moneda.


El escenario que tiene lugar en estos días, no parece ser la excepción. El propio Ministro de Economía Martín Guzmán debió salir al cruce de los rumores que operadores y políticos de la oposición buscan instalar desde la semana pasada. «En cuanto a la barbaridad de defaultear deuda en pesos: nuestro Gobierno jamás haría eso. El crédito en la moneda propia es un pilar de todo Estado soberano», expresó a través de su cuenta de twitter el funcionario.


El problema que acarrea una decisión como esa, es el impacto sobre el nivel de precios. En efecto, el dato de inflación de mayo se conocerá esta tarde, y se ubicará por encima del 5%. Ello confirmaría una inflación cercana al 70% a fin de año, y daría sustento a los temores del mercado.


Allí radica también la razón estructural por la que el tipo de cambio se está moviendo en estos días. Con semejantes niveles de inflación, la conformación de los precios relativos es una carrera contra el promedio general de los precios. Cuando el precio de un bien o servicio «queda atrás», tarde o temprano se actualiza, y suele suceder que esa actualización llega de golpe. Es el caso del dólar.


Según la estadística oficial, los precios crecieron en promedio un 55% en los últimos doce meses. En el mismo lapso el dólar oficial avanzó un 27,30%, el blue lo hizo un 39,35%, y el financiero MEP un 41,25%. Implica que durante el último año, el dólar perdió contra la inflación en Argentina, y que ello tarde o temprano se convierte en una enorme presión a la corrección del tipo de cambio.

En pocas palabras, el escenario de incertidumbre de estos días no hace más que convalidar una devaluación que en algún momento iba a suceder.


Dato 39,35% Lo que subió el dólar blue durante el último año, frente a una inflación acumulada del 55%.
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