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Crisis hídrica en el país: "Si no tuviésemos la pandemia, estaríamos hablando de cambio climático"


Grandes sequías y crisis hídrica en Argentina y América, inundaciones y fuertes golpes de calor en Europa y Asia. Las últimas semanas se convirtieron en una serie de ciencia ficción climática que promete temporadas interminables.


Los eventos extremos son cada vez más frecuentes, las tormentas más severas. En abril, General Roca experimentó la acumulación de un año de lluvia (160 mm), en 24 horas.


En este momento, ingresa aire polar sobre el mar Argentino, y se espera que llegue hasta Córdoba y el sur de Brasil, Uruguay y Buenos Aires.


El meteorólogo Fernando Frassetto planteó que vivimos "una paradoja" porque "en los últimos meses ha nevado en Córdoba pero no en la cordillera". Esto llevó a la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) a sumar a la emergencia hídrica a los ríos Neuquén, Limay y Negro.


"Los últimos frentes fríos de aire polar que este año han llegado muy secos y no han tenido repercusión de nieve sobre las ciudades de El Bolsón y Bariloche, ni la Región Sur. Ahora estamos hablando de probabilidad de nevadas en Viedma y no en Bariloche que es donde hay gran falta de nieve", definió.


Desde la AIC, Frassetto explicó que "hay una cadena de emergencias en las cuencas hidrográficas del país y de Sudamérica". Concretamente en la región, "el río que está muy complicado es el Colorado" con 40 m3 que es el valor de caudal más bajo de su historia de medición de 108 años.


"No hay nieve en el Cuyo ni el alto Colorado que es el sur de Cuyo y el río Barrancas. Ahí ya tenemos un problema muy grave, inédito en 100 años. Luego viene Neuquén que está en similar situación. Es el segundo valor más bajo en 120 años" describió para señalar que la falta de nieve complica el futuro de este río porque el 40% de la cuenca está por encima de los 1.500 metros y "necesita acumular nieve para la primavera y el verano porque no tiene lagos".


"Después está el Collón Cura con un 70% de déficit y uno de los valores más bajos de su historia. Y en el Limay, en el Oeste de Río Negro, tampoco tenemos nieve y se agudiza esa sequía de los últimos años. Tenemos entre 10 y 15 años de déficit pero se ha agudizado esa sequía y ese déficit desde el 2019 hasta ahora. Si bien el año pasado llamó la atención de la nieve, tuvimos nieve como la gran decoración de una torta, pero nos faltó la lluvia, la recarga de la cuenca en los otoños" .


"Los otoños nos están fallando", definió para explicar la falta de lluvias. Frassetto no pierde la esperanza en las lluvias de agosto, septiembre y octubre sobre el Limay, pero reconoció que "hasta la primera quincena de agosto no aparece nada de lluvia".


Este déficit crónico, que se va a ir agudizando, avanza hacia una "segunda corriente de la Niña consecutiva" con períodos de sequía más frecuentes y un verano caluroso. "Calor sin lluvia nos abre un escenario complicado por los incendios forestales, que es lo que está pasando en el hemisferio norte como California o Canadá que están con una sequía muy severa como nosotros", evaluó.


"Si no tuviésemos la pandemia, estaríamos hablando de esto, nuestra nueva pandemia sería esta. Son cosas espeluznantes. Parece ciencia ficción. Ese es el panorama que parece que nos espera para el que no hay barbijo ni vacunas. Por eso ayer a la mañana se hizo un zoom de urgencia con 200 países", subrayó.


La crisis hídrica de la Patagonia se inserta en una realidad regional que desde hace días sorprende con la gran sequía del Paraná, pero también con la segunda bajante, en 120 años, que afecta a Yacyretá, la sequía más grande en 100 años en Brasil, los problemas del Pantanal que afectan a Paraguay, Bolivia, Perú y Brasil, y una gran sequía de 11 años en Chile que tampoco recibe agua de lluvias ni nieve. Y a nivel mundial con los últimos eventos de la India, China, Italia, Alemania, Canadá y Estados Unidos, entre otros.(VDM Noticias)


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