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Con la nueva suba de tasas, el Gobierno busca mantener la brecha cambiaria debajo del 100%

Hay preocupación en los mercados por la próxima suba de tasas en Estados Unidos. Se debilitaron todas las monedas emergentes, incluyendo el real brasileño, lo que impactó también en la cotización del dólar a nivel local

Miguel Pesce, el presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA) REUTERS/Agustin Marcarian

Los distintos dólares financieros empezaron a rebotar a lo largo de la semana y ayer se aceleró el proceso, lo que dejó la brecha cambiaria nuevamente a niveles cercanos al 100%. Mucho tuvo que ver el contexto internacional: la agresiva suba de tasas que llevará adelante una vez más la Reserva Federal norteamericana impactó negativamente en los mercados emergentes y también se sintió en el tipo de cambio local.

En Brasil, por ejemplo, el dólar pasó de 5,06 reales a fines de agosto a un pico que ayer llegó a 5,25, es decir un incremento de casi 4% en el último mes. La búsqueda de alternativas conservadoras por parte de los inversores le pegó a los activos de riesgo, con caídas fuertes en Wall Street pero también sobre los bonos y las paridades cambiarias en Latinoamérica.

El nuevo aumento de las tasas de interés que decidió ayer el Banco Central coincidió con el 7% de inflación en agosto que divulgó el INDEC, pero que ya acumula un 78,5% en los últimos doce meses. El rendimiento mínimo de plazo fijo en pesos pasó del 69,5% al 75% anual, lo que implica una tasa efectiva del 107% (reinvirtiendo todos los meses los intereses).

La escalada del dólar en Brasil le pone presión también al tipo de cambio local. La suba de tasas del Central debería aumentar la demanda de pesos al menos transitoriamente y calmar la presión alcista sobre los distintos tipos de cambio financieros de los últimos días

Con esta “zanahoria” la intención es que atraer más demanda de pesos y aflojar la presión sobre el tipo de cambio. Ayer los dólares financieros tuvieron un fuerte incremento. En especial el dólar MEP, que subió más de 4% y cerró a $ 286, mientras que el “contado con liquidación” creció 3% hasta los $ 295. El único que quedó rezagado, pero que posiblemente hoy reaccione es el dólar libre, que finalizó un par de escalones por debajo a $ 276.

Con estos cierres, según las estimaciones de Proficio Investment, la brecha cambiaria saltó nuevamente a un máximo de 98%, comparando el “contado con liquidación” versus el dólar mayorista.

La estrategia de Sergio Massa desde que asumió el ministerio de Economía consiste en llevar esa brecha a valores más manejables, que él considera cercanos al 70%. Para eso no sólo está acelerando la suba del dólar oficial a un ritmo superior al 7% por mes. Pero al mismo tiempo precisa que aflojen los dólares financieros, algo que parece haber llegado a un límite.

Con la nueva suba de tasas definida por el Central se supone que habrá más inversores interesados en hacer “carry trade”. Esto significa aprovechar las altas tasas en pesos mientras el tipo de cambio sigue relativamente estable. Así, es posible obtener una buena ganancia en dólares, aunque sea de corto plazo.

La contracara del nuevo incremento de tasas es que el Banco Central debe pagar intereses cada vez más elevados por sus pasivos monetarias, como las Leliq y otros instrumentos. Según estimaciones de mercado, el monto mensual ya asciende a más de $ 500.000 millones, que en vez de pagarse en efectivo son refinanciados con más deuda. El mercado observa con preocupación esta dinámica, ya que el peligro es un incremento de la inflación futura por emisión.

El titular del BCRA, Miguel Pesce, justificó este nuevo incremento de tasas, en la necesidad de mantenerlas positivas en relación a la inflación. Además, aseguró que en 2023 el objetivo es que esos pasivos remunerados que posee la entidad disminuyan en relación al PBI.

Para Massa se viene un período desafiante, luego de un buen arranque de gestión en el que básicamente alejó los temores de una profundización de la crisis cambiaria y el peligro de una hiperinflación.

La presentación de los principales números del proyecto de Presupuesto 2023 también será un paso relevante en ese objetivo, en el que buscará consolidar las señales de moderación fiscal.

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