🎯 Benjamín Richard Grizinik: del viento de Rada Tilly al calor del sueño en Quimsa
- NQP/NOTICIAS
- 26 jul
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Actualizado: 29 jul

🧺 Tiene 14 años, dejó su casa, su ciudad y a su familia para apostar todo por su pasión: el básquet. Hoy entrena en Santiago del Estero, forma parte de las formativas de Quimsa y trabaja todos los días por un sueño: jugar en la Liga Nacional.

🌟 Pasión, sacrificio y determinación
Benjamín Richard Grizinik no es un chico común. Con apenas 14 años, tomó una decisión de grandes: dejar Comodoro Rivadavia y mudarse a Santiago del Estero para sumarse a las formativas de Quimsa, una de las instituciones más prestigiosas del básquet argentino.
Formado en Náutico Rada Tilly, “Benja” se destacó desde minibásquet hasta U17, y su evolución lo llevó a ser observado por los entrenadores del club santiagueño. Luego de una prueba positiva, tomó la decisión de dar el salto: “Me dijeron que podía quedarme, me volví a casa y después tomé la decisión de venirme a vivir acá”.
🏀 Un base con futuro
Aunque aún está en pleno desarrollo físico, Grizinik se define como base y ya entrena en varias categorías. “Ofensivamente me falta, pero me gusta asistir, ser agresivo con el balón y tener actitud. Me esfuerzo todos los días para mejorar”.
Reconoce que todavía tiene mucho por crecer, pero lo vive como un proceso: “Tengo que ser más táctico, leer mejor el juego. Pero sé que esto lleva tiempo”.

Foto: Gentileza
🧡 Familia, raíces y legado
En Santiago vive en la pensión del club junto a otros juveniles. Extraña, pero no está solo: lo acompaña parte de su familia, y sobre todo el recuerdo y el ejemplo de su padre, Gastón, que también jugó en Quimsa. “Me dijo que si estaba seguro, me iba a apoyar hasta el final. Y así fue”.
Su mamá Tatiana es hockista y su hermana Irina también hace deporte. Benjamín destaca el legado, pero sobre todo el ejemplo: “Mi viejo me enseñó que si quiero esto, tengo que ir a fondo”.
🚀 Un sueño que lo mueve
“Mi sueño es debutar en la Liga Nacional. Si es en Quimsa, mejor. Pero si es en Peñarol, en Boca o en cualquier otro club, yo voy a estar feliz igual”, dice con la sinceridad de un pibe que se esfuerza a diario y tiene bien claro su objetivo.
A pesar de la distancia y del esfuerzo que implica su día a día, Benjamín no pierde el foco: “Me levanto temprano, voy al gimnasio, entreno. Todos los días meto, meto y meto. Creo en eso”.
📍 Desde Comodoro a Santiago, del sur al norte, con una pelota en las manos y un objetivo firme en el corazón. La historia de Benjamín Grizinik recién empieza, pero ya emociona.


