🛑 Así fue el devastador ataque de EE.UU. a Irán: bombas anti-búnker, submarinos y una maniobra de engaño
- NQP/NOTICIAS

- 23 jun
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La operación “Martillo de Medianoche” fue planificada durante meses y ejecutada con una precisión quirúrgica. Estados Unidos lanzó un ataque aéreo sin precedentes contra tres instalaciones nucleares en Irán, utilizando bombarderos B-2, misiles Tomahawk y bombas anti-búnker GBU-57, en una acción que sacudió el equilibrio militar de Medio Oriente.
Objetivos bajo tierra
El ataque se centró en Fordo, Natanz e Isfahan, tres centros clave del programa nuclear iraní. Las bombas GBU-57, capaces de penetrar hasta 18 metros de hormigón, fueron lanzadas desde bombarderos invisibles B-2, especialmente diseñados para evitar radares enemigos. La planta subterránea de Fordo, considerada la más inaccesible, recibió el primer impacto a las 2.10 de la madrugada.
Un despliegue masivo
El Pentágono detalló que más de 125 aeronaves participaron en la operación, incluyendo cazas de combate, aviones de vigilancia y de reabastecimiento. Simultáneamente, más de 24 misiles Tomahawk fueron disparados desde submarinos ubicados en el Golfo de Omán contra la instalación de Isfahan.
Una maniobra de distracción aérea con bombarderos sobre el Pacífico formó parte del operativo, permitiendo que las fuerzas estadounidenses sorprendieran completamente a las defensas iraníes.
Golpe fulminante y sin resistencia
“No hubo reacción iraní ni intentos de interceptación”, aseguró el general Dan Caine en una conferencia junto al secretario de Defensa, Pete Hegseth. “Ni cazas ni misiles tierra-aire respondieron. Conservamos el factor sorpresa durante toda la misión”.
La ofensiva duró una hora y media, desde las 1.30 hasta las 3.00 (hora local). Los B-2 recorrieron más de 11.000 kilómetros desde la base de Whiteman, Misuri, en un vuelo de 37 horas, solo superado por los realizados tras los atentados del 11-S.

Trump al mando
El presidente Donald Trump siguió toda la operación desde la renovada Sala de Crisis de la Casa Blanca. Lo acompañaban el vicepresidente Vance, Marco Rubio como asesor de Seguridad Nacional interino y la cúpula militar y de inteligencia. Trump ordenó el ataque como respuesta directa a lo que calificó de “amenaza inminente” del plan nuclear iraní.
Un mensaje para Teherán
Washington advierte que está listo para cualquier represalia. “Nuestras fuerzas están en alerta máxima”, dijo Hegseth, quien aseguró que Irán cometería un “grave error” si responde al ataque.
Mientras el mundo analiza las consecuencias estratégicas de esta operación, las primeras imágenes satelitales muestran que las estructuras de Fordo quedaron completamente destruidas. La comunidad internacional, en vilo.






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